Las muertes sin prensa de Santa Fe: dos casos de violencia intrahinchada en Unión.

Por Santiago Uliana, Diego Murzi y Sebastián Sustas, integrantes del Depto. de Investigaciones de Salvemos al Fútbol

 

 

1)      Las muertes por enfrentamientos dentro de la propia hinchada, ¿Sólo un fenómeno de primera división?

 

Durante nuestros últimos informes hemos venido captando y señalando el notable crecimiento de un fenómeno en particular: las muertes en el fútbol se producen cada vez más en enfrentamientos entre facciones o grupos internos de una misma hinchada. En ese sentido, los números avalan claramente esta realidad: de las últimas 10 muertes registradas por hechos de violencia en el Fútbol Argentino, 9 de ellas se deben a enfrentamientos dentro de la propia hinchada  ( http://www.salvemosalfutbol.org/listavictimas.htm ). En relación a las causas que terminan con situaciones en las que se producen estas muertes, resulta evidente que las disputas internas en torno a cuestiones de liderazgo por el control de poder y dinero en un fútbol hipermercantilizado constituyen el eje central de los conflictos.

Una descripción de las condiciones que rodean estas muertes permite observar las siguientes características comunes en todos los casos y arrojar entonces un poco de luz para poder comprender mejor el fenómeno;

 

1)      todas las muertes han sido producto de un mismo tipo de enfrentamiento que no involucra necesariamente un partido en disputa. Asimismo,

2)      tampoco sucedieron en las cercanías al estadio,

3)      ni involucraron situaciones en las cuales hubiera una identificación de un hincha de otro equipo como enemigo.

 

Estas tres características constituyen patrones que se repiten en este tipo de muertes.

 

Como podemos observar en el Cuadro 1 presentado a continuación, las muertes por este tipo de enfrentamiento tienden a suceder en encuentros correspondientes a la 1era divisional del Fútbol Argentino. Para decirlo gráficamente, 2 de cada 3 muertes por enfrentamientos entre miembros de la misma hinchada ocurren en partidos de la 1era división. Estos datos se extraen del período comprendido entre 1967 hasta el presente.

 

 

 

Otro dato que ilustra la tendencia, surge del análisis de las 7 muertes ocurridas durante el año 2009. Al respecto, todas ellas, incluida la última de Walter Ramírez, miembro de la hinchada de Unión de  Santa Fe, se deben a enfrentamientos dentro de la propia hinchada.

 

En anteriores informes[1] hemos resaltado la incidencia de estas problemática como una cuestión que requiere políticas de intervención sobre la organización del espacio futbolístico y ante todo, un cambio en los modos en que la problemática de la violencia en el fútbol es entendida. Al respecto, vale resaltar que las particularidades de estas dos últimas muertes sucedidas recientemente en Santa Fé e incluidas en la lista de víctimas, exponen no solo la actualidad de la problemática, sino la expansión de este tipo de enfrentamientos más allá de la divisional, hechos que en un principio se creía que resultaban los principales receptores  y generadores de estos enfrentamientos. En ese sentido, solíamos creer que este tipo de muertes correspondían casi exclusivamente a hinchadas cuyos equipos pertenecían a 1ra división.

 

Cuando se toma como referencia los últimos dos años, el Cuadro 2 nos permite apreciar precisamente el crecimiento de la participación relativa de las otras categorías divisionales en detrimento de la 1era división.

 

 

Es decir que en los últimos dos años 9 de las 10 muertes producidas en el Fútbol Argentino, presentan las características de ser hechos que involucran a miembros de una misma hinchada. Se sostiene entonces en la actualidad del fútbol local como tendencia esta creciente, el incremento de muertes en la propia hinchada sobre el total de las muertes en todas las categorías, es decir que la dinámica propia de este tipo de enfrentamiento no solo alcanza la 1era división sino que migra a las demás divisiones del fútbol argentino. Así también, podemos observar en el Cuadro 2, que la participación porcentual de estas muertes se encuentra divida en iguales proporciones entre 1era y Ascenso, alcanzando dichas divisionales un 45%.

 

A modo de unas primeras conclusiones que arrojan estos nuevos datos, se destaca lo siguiente:

 

1)      este proceso de un continuo y exponencial crecimiento de este tipo de enfrentamientos en las muertes del fútbol local, requiere nuevos enfoques conceptuales que permitan la comprensión más profunda del fenómeno,

2)      por otro lado, el hecho de que estos tipos de enfrentamientos hayan comenzado en una divisional y estén en un proceso de migración hacia otras categorías, expone el carácter dinámico de la violencia en general, y obliga a un estudio comparativo que contemple los distintos hechos de violencia en cada categoría y las posibles migraciones de estos fenómenos.

 

En el siguiente apartado se expondrá una discusión de carácter epistemológico, referida a los modos bajo los cuales la violencia en el fútbol en tanto fenómeno social complejo es posible de ser comprendido y estudiado. Todo ello a partir de los casos recientemente sucedidos de muertes dentro de la hinchada del Club Unión de Santa Fé.

 

 

 

 

 

2)      Muertes en Unión de Sta Fe. La construcción estadística de la realidad.

 

La aparición de estas dos nuevas muertes en la ciudad de Santa Fe nos llevan a la conclusión de que uno de los principales inconvenientes que se presentan al momento de encarar la investigación de un fenómeno es la forma de percibirlo.

Nuestro objeto de estudio, las muertes producto de la violencia en el fútbol, requiere de instrumentos específicos que permitan apercibir los hechos de violencia. Estas dos muertes, que por circunstancias relacionadas con la difusión quedaban encuadradas en muertes no relacionadas con el fútbol, escaparon al análisis que solemos realizar y la percepción de los medios de comunicación; es decir, no fueron noticia.

Surge así un debate posible acerca de cómo construir un instrumento metodológico que permita abarcar y dar cuenta de las manifestaciones que la violencia en el fútbol expone, y que por estar conceptualizadas, se corporizan de forma material y cotidiana en hechos de violencia. Este debate nos lleva a profundizar los esfuerzos para poder construir instrumentos que sean capaces de dar cuenta de las distintas violencias que se producen en el fútbol. Sin duda que por su carácter intrínseco, el fenómeno de la violencia en el fútbol es una problemática pública, por lo tanto es una obligación de las entidades oficiales ofrecer un desarrollo de investigación que permita el estudio y discusión del asunto. Algo que a las claras no sucede. 

Por último, otro debate que se nos presenta, frente al suceso de estas dos muertes, no solo atañe a la eficacia o exhaustividad de los instrumentos de captación de los fenómenos, sino en los indicadores que a partir de ellos elaboramos. La aparición  de estas dos muertes como producto de disputas dentro de la hinchada de Unión no hace más que exponer de forma real una incertidumbre con la que el investigador tiene que convivir, ella es, la imposibilidad  epistemológica de que el fenómeno sea completa e integralmente captado y así cristalizado en una problemática. O bien dicho de otra manera más sencilla: no siempre un problema científico es un problema para la sociedad, pero sin embargo, cuando un problema social es analizado científicamente tiene más posibilidades de ser resuelto. En nuestro caso particular, creemos que se debe ir en la búsqueda de la construcción de instrumentos de captación de la violencia en el fútbol  más eficaces y sistemáticos. La violencia en el fútbol como problemática pública y objeto de estudio en las Ciencias Sociales esta institucionalizada gracias a la labor que muchos investigadores han realizado, y que aún continúan. Sin embargo es necesario proseguir en la búsqueda de nuevas formas de investigarlo. Las investigaciones e indicadores que utilizamos para la presentación de informes y trabajos académicos deben ser analizados teniendo en cuenta estos debates, ya que a pesar de las dificultades metodológicas que estuvimos aludiendo, continúan siendo el único termómetro que da cuenta de la violencia en el fútbol como problemática pública.

 

Queremos agradecer la ayuda que nos brindo Gerardo Barca, responsable del sitio web: http://www.mundorojiblanco.com.ar, para poder confirmar la relación que estas muertes tenían con hechos vinculados al campo del fútbol en la ciudad de Sta. Fe.